Partes del Clarinete


  La boquilla
es la parte que se introduce en la boca del ejecutante, y donde va acoplada la lengüeta que mediante el aire produce las primeras vibraciones sonoras.
La diferencia de unas boquillas a otras está en la abertura, la tabla, las paredes, el techo y los bordes de la misma; la parte exterior forma una especie de bisel para comodidad del embocamiento. La abertura de la boquilla, desde que empieza hasta el extremo, puede situarse entre 9,5 y 25,5 m., y la distancia de la punta de la caña en reposo a la boquilla de 0,15 a 1,3 mm. La tabla tiene que estar perfectamente plana, ya que la lengüeta se asienta allí. Entre la tabla y la lengüeta no debe penetrar humedad alguna, ya que haría que se hinchara la lámina de la lengüeta. Es una pieza cilíndrica, abultada ligeramente en el exterior, y realiza la función de “alargamiento de boquilla”. Antiguamente los clarinetes no lo tenían, algunos poseían una boquilla más larga y otros un simple prolongamiento del cuerpo superior.

  El barrilete 
es una pieza importante, ya que tirando de él se produce un alargamiento del tubo, lo que lógicamente, hace bajar el diapasón del instrumento. Si es mucha la diferencia a cubrir, con este procedimiento, se recomienda cambiar el barrilete por otro más largo. Existen distintos tamaños que oscilan entre 64 y 67 mm aproximadamente. La calidad sonora del instrumento depende en una parte del material y espesor del barrilete.